La complejidad de la ciencia ficción
Para nuestra segunda reseña hemos escogido un artículo que se basa en una entrevista realizada a Pilar Ramírez Tello: la traductora al español de Los Juegos del Hambre. Pilar es una traductora literaria y técnica de inglés y español, estudió Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada y, posteriormente, hizo un máster de traducción literaria en Binghamton University, Estados Unidos.
Nos interesó mucho que fuera la traductora de los Juegos del Hambre, ya que leímos los libros de esta saga literaria cuando éramos pequeñas y las películas y nos fascina desde entonces. La sección del artículo que seleccionamos explica múltiples experiencias de la autora y los obstáculos que tuvo que superar al traducir literatura de ciencia-ficción y fantasía, que son géneros que nos gustan y nos planteamos llegar a traducir en un futuro.
También queremos comentar que encontramos el artículo en una revista denominada La Linterna del Traductor, que pertenece a la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes (Asetrad). La revista está destinada a profesionales de la traducción y publica artículos sobre corrección, interpretación, tecnología y distintos tipos de traducción (técnica, jurídica, audiovisual, …).
Ahora que hemos introducido el artículo, nos gustaría hablar del primer tema que se trata en la entrevista: los subgéneros de la ciencia ficción. Son muchos subgéneros y, por lo tanto, es común que se mezclen y que a veces sean difíciles de diferenciar. Además, a menudo también mezclan elementos del género fantástico. En la entrevista, Pilar habla de las ucronías y las distopías, del subgénero steampunk, del género juvenil (el público y las editoriales suelen catalogar toda la fantasía y ciencia ficción como juvenil, aunque muchas veces no es lo apropiado), del subgénero space opera/ ópera espacial y del subgénero cyberpunk.
A continuación, Pilar nos habla de las dificultades que supone la traducción de este tipo de géneros. Uno de los mayores retos que supone tanto la traducción de fantasía como la de ciencia ficción es el gran número de neologismos que presentan estos textos, ya que los autores crean nuevos aparatos, vehículos, especies... para las que inventan nombres nuevos. Para traducir estos neologismos la traductora tiene que averiguar cómo se ha originado cada palabra y aplicar su propia creatividad. En algunos casos los neologismos son bastante descriptivos y por tanto fáciles de traducir (ej: drop capsules por cápsulas de bajada), o son la combinación de elementos reales con otros ficticios (ej: los sinsajos, que son pájaros que nacen de la unión de una especie real de pájaro con otra especie inventada) o son más complejos de traducir ya que no existe nada similar en la vida real que sirva de inspiración.
Además, muchas veces es difícil distinguir entre una palabra que existe en la realidad de un neologismo que se haya inventado el escritor, dudas que a veces se resuelven más adelante en la misma novela, o que requieren una larga documentación, o que a veces solo se solucionan preguntando directamente al autor.
Otro de los problemas que menciona es tener que mantener la traducción de elementos que ya han aparecido en novelas anteriores de la misma saga, ya que a veces las sagas cambian de traductores a lo largo de su publicación, o incluso el mismo traductor puede no estar totalmente de acuerdo con las soluciones de traducción que aplicó en los tomos anteriores.
Pilar también menciona un caso que le resultó extremamente difícil de traducir, una novela que se desarrollaba en un multiverso con cuatro dimensiones en las que se aplicaban diferentes leyes de la física. El resultado fue un texto tan complejo como el original, tanto es así que algunos lectores atribuyeron la dificultad de lectura a un error de traducción.
Más adelante nos habla del reto que supone traducir obras que están escritas con un estilo "que deja mucho que desear", como unas historias de Isaac Asimov que ella tradujo. En este caso decidió mantener el lenguaje simple ya que consideraba que no era su trabajo mejorarlo, a pesar de que algunos lectores podrían pensar que la simplicidad del texto era un error de traducción, una falta de fidelidad al original. En otra situación sí tuvo que modificar el estilo del texto en la traducción de un cuento de Richard Matheson porque la editorial lo decidió así, se trataba de una historia narrada por un monstruo que escribe sin puntuación y con errores de ortografía, pero que en la traducción se narró de forma más legible y bonita.
Por último, Pilar nos confiesa lo difícil que es vivir de la traducción literaria, admite que solo si se renuncia a los caprichos, se vive en una ciudad barata y se opta por las marcas blancas se podría sobrevivir solo de la traducción literaria, pero que en su caso, como el de la mayoría de traductores literarios, lo compagina con otra fuente de ingresos, como la traducción técnica, que se paga mucho mejor.
En conclusión, este artículo nos ha permitido aprender acerca de muchos subgéneros tanto de la ciencia ficción como de la fantasía que no conocíamos hasta realizar esta reseña. Ya teníamos algunas nociones sobre la traducción de neologismos por nuestra entrada anterior del blog, en la que tratamos los neologismos en la saga literaria de Harry Potter.
Algo que nos ha resultado muy curioso es que la autora se pusiera en contacto directamente con tres de los autores de las novelas que ha traducido para solventar dudas, esto le fue muy útil para llevar a cabo sus traducciones.
Además, queremos destacar que hemos aprendido lo complejo que puede ser traducir novelas de ciencia ficción que a veces requieren tener conocimientos sobre temas muy diversos como física, matemáticas y ciencias, por lo tanto, un traductor de ciencia-ficción debe poseer numerosas nociones acerca de temas diversos y saber documentarse de forma correcta.
También es oportuno mencionar que nos ha gustado la intención de la traductora de siempre mantenerse fiel al estilo del original incluso cuando esto puede acarrear críticas de los lectores ("prefiero cargar con una culpa equivocada antes que convertir el original en algo que no es" esto es una frase que usa Pilar que nos gusta mucho), aunque nos ha entristecido ver lo difícil que es vivir de la traducción literaria.
Bibliografía:
Hoyos, I. (2010). Traducción editorial: Traducir ciencia-ficción. La linterna del traductor: la revista multilingüe de Asetrad, 2-3, 82-87. http://www.lalinternadeltraductor.org/pdf/lalinterna_n2-3.pdf

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