Neologismos en Harry Potter
Imagen extraída de casadellibro.com
Nuestra primera reseña se basa en el Trabajo de Fin de Máster realizado por Irene García Martín, una estudiante de la Universitat Pompeu Fabra, que publicó este trabajo en el curso 2018-2019.
Al comenzar a leer el TFM se nos presenta una introducción en la que se explica la importancia que ha tenido la globalización en el léxico actual, y pone de ejemplo no solo la serie literaria de Harry Potter (que será su objeto de estudio) , sino también otras sagas literarias como El Señor de los Anillos y Canción de Hielo y Fuego. Dicha globalización ha permitido que ciertas palabras de origen anglosajón sean reconocidas por personas de todo el mundo.
La metodología del trabajo se basa en varias partes: Primero, se aporta una explicación sobre las peculiaridades básicas de los libros de Harry Potter para que los lectores tengan nociones básicas tanto sobre la autora como sobre el género literario al que pertenece la saga (Literatura Infantil Juvenil), además de investigar los procedimientos que se emplearon para su traducción. Posteriormente, se trata el tema principal del TFM, que es el análisis comparativo de la traducción de neologismos y la explicación del significado de múltiples antropónimos.
En el desarrollo de su TFM, Irene García analiza la traducción al español de un gran número de neologismos creados por J.K.Rowling en su saga de libros de Harry Potter. Esta sección está dividida en dos partes, la primera se enfoca en los objetos y artilugios del mundo mágico en el que se desarrolla esta saga. En esta historia aparecen muchos artefactos mágicos que son muy relevantes para la trama y que además son fruto de la imaginación de Rowling, y por tanto los nombres de todos estos objetos tampoco existían en la lengua española. Para traducir estos nombres los traductores de esta obra tuvieron que hacer un estudio minucioso de la etimología de cada neologismo, es decir, investigaron en qué elementos de la lengua inglesa y del latín se había inspirado la autora para crearlos. Aquí Irene García hace una recreación minuciosa del análisis etimológico de cada nombre, además de añadir qué técnica de formación de neologismos se ha empleado, y luego incluye la traducción que aparece en la versión publicada de las novelas junto a la técnica de traducción de la que origina. Y para complementarlo todo añade una definición de cada objeto para que nos podamos situar en el contexto en el que se emplean dichas palabras.
Ejemplo extraído del TFM de Irene García Martín
La segunda parte es muy similar a la anterior, en esta se analizan los nombres propios (antropónimos) de muchos de los personajes que se mencionan en las novelas. La particularidad de muchos de los apellidos y de algunos de los nombres que aparecen en esta historia es que revelan características de los personajes, a veces hacen referencia a sus rasgos físicos, o de la personalidad, o están relacionados con el oficio que desempeñan, etc. Son detalles ocultos a plena vista para cualquier lector de habla inglesa, ya que, a pesar de que las palabras están ligeramente modificadas para que funcionen como nombres de personajes, el significado real salta en evidencia para los lectores de cualquier edad. Sin embargo, en las traducciones al español de estas novelas se optó por no traducir prácticamente ningún nombre, por eso en esta sección Irene García plantea una posible traducción para cada uno de los antropónimos con el objetivo de mantener la misma función que cumplían en el texto original.
Ejemplo extraído del TFM de Irene García Martín
La labor de documentación de Irene García para este análisis destaca por su atención al detalle. Demuestra no solo un gran conocimiento sobre técnicas de formación de palabras sino también una gran pasión por la obra de estudio y el proceso creativo que desempeñó su autora. Además, en este trabajo se refleja el dominio que tiene sobre las técnicas de traducción tanto a la hora de explicar los problemas de traducción que suponía la terminología fantástica y las soluciones de traducción por las que optaron los traductores originales de la saga, como a la hora de ofrecer ella misma soluciones para aquellas traducciones que consideró no satisfactorias. Las alternativas que ofrece son realmente ingeniosas, aunque algunas de ellas no nos han parecido del todo "perfectas" ya sea porque el resultado suena un poco extraño o artificial, o porque no permite discernir con facilidad el mensaje que transmite la palabra en el TO. Sin embargo, esto tan solo refleja la complejidad de este tipo de traducciones y demuestra que es imposible alcanzar una solución "perfecta" a ojos de todos los lectores.
A nosotras, como estudiantes de traducción, nos ha fascinado descubrir la magia detrás de la traducción de neologismos en la literatura fantástica. Es un género que nos gusta mucho y que nos planteamos llegar a traducir en un futuro. El caso de Harry Potter nos ha interesado en particular ya que cuenta con un vocabulario de términos fantásticos muy amplio que hemos tenido la oportunidad de conocer tanto en su versión original como en traducciones. El proceso que conlleva este tipo de traducciones es mucho más complejo de lo que creíamos, además hemos podido conocer que otros obstáculos adicionales a menudo tienen que superar los traductores, como el cambio de traductores en mitad de una saga (la traducción de esta saga paso por manos de cinco traductores diferentes en total), la falta de coherencia de terminología en el TO (como el caso del artilugio put-outer/deluminator, que recibe dos nombres distintos dependiendo del libro), los juegos de palabras y anagramas que no son tan evidentes (como el deporte Quidditch, cuyo nombre está formado por letras de los nombres de las pelotas con las que se juega), las decisiones de las editoriales de modificar la solución de traducción dada a un término (como el artilugio howler, que en un libro se mantuvo como préstamo y en el siguiente se decidió traducir), etc. Sin duda este TFM nos ha revelado una gran variedad de trucos que nos vendrá bien tener bajo la manga cuando nos enfrentemos a traducciones de novelas tan creativas como estas.
Bibliografía:
García, I. (2019). La traducción de neologismos en novelas de fantasía: el caso de Harry Potter. [Trabajo de fin de máster]. Universitat Pompeu Fabra.
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